CHIAPAS un viaje espectacular

CHIAPAS

Por Pablo Yunes

Salimos a las 6:15am de la mañana del aeropuerto de la ciudad de México Benito Juárez y llegamos al aeropuerto de Tabasco Villahermosa a las 7:40am. Del aeropuerto tomamos un camión que nos llevó a las ruinas de Palenque. Le tomo 6 horas y media llegar hasta allá, contando la parada para poder comer. La comida normalmente en TODO el viaje fue carne/pollo depende de la decisión ya de cada uno.

Nos explicaron que solo el 2% de las ruinas de palenque han sido descubiertas, lo demás está protegido así que estamos casi completamente ciegos ante la civilización que albergo ahí. Con todo y todo nos explicaron varias cosas. El Rey Palenque y toda la historia de la gran ciudad es toda una maravilla de la época antigua. Tenían hasta desagua.

El segundo día fuimos a una cascada a las afueras de palenque. Media más de 50 metros (no tengo fotos jejeje). Una de las actividades que hicimos ahí fue que rodeamos la cascada por fuera y subiendo por una caverna muy húmeda y resbalosa nos metimos a un tipo de cenote muy chiquito donde no entraba la luz. El agua helada, murciélagos por doquier, piedras afiladas raspando tus pies, realmente fue toda una aventura y travesía atravesar ahí y al final el cenote se hacía grande y ya podías nadar. También, una de las complicaciones que tuvimos fue que al no ver nada todo lo tenías que alumbrar con una lámpara chiquita. Ya te imaginaras a 20 pelados “caminando” por ahí con todo ese revoltijo de problemas.

El tercer día salimos del hotel en palenque súper temprano ya con maletas hechas(7:00am) y de ahí nos fuimos a unas cascadas que se llaman Montebello. Muy bonitas y padres. La verdad es que más seguras. El agua azul turquesa y el cielo despejado con pocas nubes. Parecía irreal todo. Me impresiono cuanta diversidad de ecosistemas podía haber a menos de 100km de distancia. Ese rio que media 30km de cascadas pequeñas tenía la 2da agua más fría que tocado en toda mi vida. Nos aventamos haciendo piruetas desde una cascada como de 5 metros y pasamos un buen rato entre todos. Ese día fue el que más nos acercamos los unos a los otros. Nos la pasamos súper bien, hasta el Prof. Mariano se estaba riendo y haciendo bromas. Me encantaron esas cascadas y fue mis favoritas en todo el viaje.

Ese mismo día fuimos a las ruinas de la Selva Lacandona, bajamos hasta la frontera con Guatemala al rio Usumacinta y tomamos un bote que nos llevó 1 hora rio abajo. Nos bajarnos entramos a la selva y en esas ruinas pudimos ver monos araña, monos aulladores, tucanes y distintas especies de pájaros muy coloridos y muy extraños. Había ranas de arena, eran chiquitas y muy asustadizas. Al regresarnos tomamos el mismo bote, 1 hora rio arriba y llegamos al puerto. De ahí tomamos la minivan y nos llevó a hacer el servicio social por el cual habíamos ido. Llegamos a una comunidad Maya donde apenas y tenían casa y los niños estaba muy chiquitos.

 

Muy pocos hablaban español y la mayoría de ellos hablaban otras lenguas indígenas. Era un verdadero problema comunicarte con ellos ya que era todo a base de señales y gestos. Saliendo de ahí el Prof. Mariano y Alejandro (nuestro guía) se fueron a repartir unas mochilas nuevas y muy bonitas a la secundaria de la comunidad. Al terminar con nuestro labor ahi fuimos a San Cristóbal de las Casas. 4 horas hasta San Cris y llegamos al Hotel Santa Clara en el mero centro de la ciudad. Llegamos desempacamos nos arreglamos bajamos a cenar de ahí. El antro se . Ese día nos la pasamos súper bien todos regresamos al hotel para descansar por que el día siguiente también iba a estar pesado

El cuarto día fuimos a una parte también muy alejada de San Cris. Fuimos a una reserva ecológica en Chiapas que lo que preserva son varios lagos. En especial 5 de esos lagos son los más famosos, y no por ser simples lagos feos, sino porque el ecosistema que predomina en esa zona es la tundra. Solo el 1% de todo el mundo es tundra y que en Chiapas haya tundra es súper raro y bello a la vez.    

Esa sin excepción ha sido el agua más frio que he tocado en toda mi vida. Varios valientes se metieron a nadar de los cuales yo obviamente no. Estaba medio enfermo y no me iba a meter a un agua helada para luego cuando me saliera no tuviera toalla con la cual secarme, la verdad paso. Al terminar de ver todos esos lagos fuimos al último lago y el más grande donde comimos y sentimos el viento más  frìo que he sentido en toda mi vida. Era tan frio que traspasaba mi suéter sin ningún problema y a todos nos tenía como modo capullo, muy apretados y todos enconchados. Me gustaron mucho esos lagos a pesar del frio, la comida no estaba tan buena como lo imagine.

El quinto día fuimos al cañón del sumidero. El icono más grande de todo Chiapas. El escudo de Chiapas tiene como cono una parte del cañón.

El cañón lo comprende más de 20km puros de rio, en algunas partes tiene más de 200m de profundidad y la pared más alta tiene 1km de altura a comparación con el nivel del agua. El guía nos explicó que cuando llegaron los españoles a conquistar esa parte de México, muchas de las civilizaciones se aventaron desde la parte más alta del barranco. Obviamente era un suicidio seguro. Una de las cosas que más me gusto fue que a pesar de todo, muchas de las cosas antiguas se siguen preservando tal y como estaban hace miles de años. Un barco de 15 metros nos llevaba a más de 70km/h lo cual no tengo ni idea cuanto sea en nudos. Saliendo del caño del sumidero nos fuimos directo al aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez y nuestro vuelo salió a las 16:15 y llegamos a las 17:15 a la Ciudad de México.